The moon stood still, on Blueberry Hill... and lingered till, my dreams came trueeee... Inevitable pensar en Blueberry Hill, la canción de Louis Armstrong, cuando preparo estos pancakes. Si no la has escuchado, aquí está: www.youtube.com/watch?v=IU_QP-bE2uU. Me gusta relacionar la preparación de ciertas comidas con una canción, como cuando preparamos huevos en domingo escuchando Help!, de los Beatles. Busca una canción para preparar algo que te guste y probablemente lo relacionarás mentalmente la próxima vez que la escuches, quizás hasta se te haga agua a la boca. Estos pancakes son ligeros, mantecositos y la fruta les da un toque fresco. Eso sí, para que esponjen así, tienes que seguir las instrucciones (muy fáciles) al pie de la letra.
En época de calor ¿hay algo que se nos antoje más a los postreros que un helado? Yo traigo mareado a todo mundo para que me acompañe por uno de chocolate al Neve Gelato, uno de pistache al Fiesole, uno de piñón al Santa Clara... Este de frambuesas con plátano es una delicia que puedes hacer en tu casa, sin máquina de helados, sin azúcar y en un pestañeo. Sólo necesitas 3 ingredientes y una licuadora. ¿Listo para decir YummmmMMMmmmmMMM?
Amantes del aguacate, queden advertidos. Encontré mi nueva adicción para cenar ligero y rico en estos calores de primavera. La encontré nada más y nada menos que en otra de mis adicciones: el portal de Pinterest. Y aunque admito que otras recetas del sitio han sido un fracaso, con esta ¡no puedo dejar de comer del bowl! Puedes preparar esta ensalada de pollo deshebrado, aguacate y cilantro en 15 minutos si compras el pollo ya cocido y desmenuzado (como en Superama). Digamos que es un twist a la típica de atún con mayonesa, y muuucho más rica.
El wok es una opción muy sana, pero además tan versátil que puedes agregarlo fácilmente una vez a la semana a tu menú sin que te hartes. Puedes improvisar y agregarle diferentes salsas y verduras, convirtiéndolo en otro platillo por completo. El fideo de arroz (o glass noodle) tiene la mitad de las calorías del fideo de pasta de trigo, además de que absorbe muy bien los sabores de las salsas. La versión de wok que les presento lleva pimiento, brócoli, champiñón, cubitos de res, salsa de ajonjolí y cacahuate. ¿Ya se te antojó?
Quizás ya se habrán dado cuenta de cuánto me gusta usar el horno para cocinar. Me encanta la textura que toman las cosas, como este pollo marinado con verduras rostizadas, porque todo queda crujiente y quemadito por fuera, pero muy jugoso por dentro. La maravilla es que su salsa para marinar es muy rápida de preparar y riquísima. ¿Qué mejor que invitar a tus amigos a comer, que casi relaman el plato, y saber que tardaste sólo 15 minutos activos en preparar todo?
Estoy absoluta y rotundamente enamorada de este pastel. Una amiga de mi mamá me trajo de Alemania como regalo de bodas la última versión del clásico libro de Dr. Oetker, "Backen macht freude" (La repostería crea felicidad). ¡Ahora es de mis lecturas preferidas antes de dormir! No había tenido tiempo de preparar las recetas, pero el domingo empecé con esta, que originalmente es un streusel de ciruelas, pero en México ahora no es temporada, así que intenté con nectarinas. El primer bocado fue como un túnel en el tiempo, que me transportó a los pasteles de mi infancia. La capa de "streusel" (es decir, las bolitas de masa dulce que lleva encima el pastel) es mucho más fácil de preparar de lo que pensaba.
Tiene algo de divertido eso de preparar platillos con ingredientes que normalmente ubicamos en otras cosas. Recientemente, por ejemplo, encontré una receta de panqué marmoleado de aguacate que muero por preparar, sólo por el hecho de nunca haber asociado el aguacate en un pastel con chocolate. Los medallones en Coca Cola son un clásico que aprendí a hacer gracias a la buenísima y facilísima receta de mi suegra, que se prepara con filete de cerdo en lugar de lomo (realmente es mucho más suave, como ella me dijo). Me encanta la idea de que un refresco se puede transformar en una salsa dulce y ligera cuando se cocina con sólo agregar pimienta. Además, me encanta todo lo que se acompaña con papas, así que double winner.
Yo creo que Navidad es el mejor pretexto para hacer ¡y comer! cosas un poco más calóricas. Se antoja más, la culpa es menor (¡es Navidad!) y el frío provoca que queramos platillos más calóricos. El chef venezolano Sumito Estevez tiene un programa en el Gourmet Channel en donde aprendí a hacer este risotto hace un par de años. Es buenísimo y muy fácil de hacer. Toma un poco de tiempo, pero mientras puedes poner musiquita navideña y pasarla bien.
El año pasado, en una visita de trabajo a Londres, mi prima me llevó a conocer el restaurante NoPi, del chef israelí Ottolenghi. Fue toda una revelación para mi paladar latino-europeo: en múltiples platitos pequeños que traían uno tras otro, combinaciones de sabores que nunca había probado, sorpresas mediterráneas deliciosas. El libro de recetas Ottolenghi promete ser toda una joya que ahora empiezo a explorar, con este pollo al horno. Avellanas, miel, agua de rosas, ¡el sabor es impresionante! Nada más que en mi adaptación, no dejé marinando el pollo toda la noche, como lo indica el libro (así que si tienen el tiempo, supongo que valdrá la pena), y me facilité un poco las cosas en ciertos puntos, para no tardarme eternidades.
¿Qué haces de comer en un domingo en el que no quieres salir ni al mercado de la esquina por un par de cosas? Pedir pizza no es opción (si ya comiste eso ayer). Así que me puse a ver qué tenía en la cocina y me encontré con dos latas de atún, pasta, jitomates, media cebolla y ajo. Eso fue todo. ¡Taraaaannnnn! Hasta con eso se puede lograr algo rico cuando quieres.